Blair presenta un polémico programa centrado en la seguridad
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El primer ministro británico Tony Blair desveló este martes un ambicioso y controvertido programa legislativo centrado en la seguridad, el respeto y la lucha contra el terrorismo, en un discurso leído con gran pompa por la reina Isabel II.
Siguiendo la tradición que prevalece desde 1536, el programa legislativo británico para los próximos 18 meses, fue presentado por la Soberana ante la Cámara de los Lores, en una ceremonia a la que asistieron también los miembros de la Cámara de los Comunes.
El paquete de 40 medidas leído por la Reina incluye la mayor parte de promesas efectuadas por el Partido Laborista durante la campaña electoral que concluyó, el 5 de mayo pasado, con un histórico tercer mandato para Blair, quien aspira a consolidar su legado con este programa.
Ratifica los proyectos del gobierno de limitar el tabaco en espacios públicos cerrados, como los pubs, y en lugares de trabajo en toda Inglaterra.
"Mi gobierno continuará impulsando políticas económicas para garantizar la estabilidad y promover el crecimiento a largo plazo y la prosperidad", leyó la Reina, para continuar presentando los planes para "continuar el combate contra el terrorismo en Gran Bretaña y en otras partes del mundo".
El programa se comprometió asimismo a acelerar las reformas de los servicios públicos y del sistema educativo, que fueron, junto con la economía, el caballo de batalla de los laboristas, que obtvieron el cinco de mayo una mayoría reducida en el Parlamento, que pasó de 167 escaños a 67.
Aunque sepultado en el décimo párrafo del discurso del trono, el programa reintrodujo, en el contexto del combate contra el terrorismo, la inmigración ilegal y la delincuencia, un polémico plan para instaurar documentos de identidad, al que se oponen incluso algunos diputados laboristas.
Pese a que son comunes en el resto de países europeos, los británicos se muestran muy reticentes al establecimiento obligatorio de estos documentos que contendrán huellas digitales y otros datos, temiendo que violan los derechos civiles.
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