Corte chilena aprobó el quinto desafuero de Pinochet
|
En una ajustada votación, el tribunal falló sobre la responsabilidad del ex presidente en el Plan Colombo. Con esta decisión, se acumulan cinco sentencias en su contra
El Plan Colombo presentó en 1975 a 119 opositores secuestrados como muertos en "disputas" de la izquierda, con la complicidad de medios de prensa y organismos represivos de Argentina y Brasil.
La Corte de Apelaciones de Santiago resolvió por 11 votos contra 10 desaforar a Augusto Pinochet para procesarlo por la desaparición de 15 de los 119 secuestrados y asesinados del Plan Colombo, informó hoy el portal de la emisora chilena Radio Cooperativa.
La Corte acumula con esta decisión cinco sentencias que le quitaron su inmunidad parlamentaria para juzgar a Pinochet por crímenes cometidos durante su régimen en Chile (1973-90).
Sin embargo, de los cinco desafueros solo dos están en vigencia: el que dictaminó hace un mes el mismo tribunal por las millonarias cuentas secretas del ex dictador en el Banco Riggs de los Estados Unidos y el que se resolvió hoy.
La Operación Colombo implicó decenas de secuestros a partir de julio de 1975 y un montaje de desinformación "llevado a la práctica en medios de comunicación de Argentina y Brasil" para presentar a los desaparecidos como muertos en "disputas internas" de la oposición de izquierda, agregó la emisora.
El sitio web chileno 24 horas dijo que el siniestro plan fue concebido por la DINA, la policía política de la dictadura de Pinochet (1973-85), y utilizó para divulgar la falsa versión a las revistas Lea, en Argentina, y O Novo Día, en Brasil.
El único número de la revista Lea, editado el 15 de julio de 1975 por el entonces ministro argentino de Bienestar Social, José López Rega, publicó una nota titulada "La vendetta de la izquierda chilena" en la que pretendía que 60 militantes de izquierda se habían matado entre ellos, según el sitio web chileno Apro.
La revista sostenía que las muertes de 60 militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) había sido provocadas por supuestas disputas internas, cuando en realidad se trataba de prisioneros secuestrados y ejecutados por orden de la DINA.
Poco después, O Novo Dia lanzó una desinformación similar, proporcionada por el entonces cónsul chileno en Río de Janeiro, Gerardo Roa, sobre otros 59 detenidos-desaparecidos.
La operación represiva y de prensa de la DINA, que contó con la cooperación de servicios secretos de Argentina y Brasil, fue en esa época reproducida ampliamente por diarios y la televisión de Chile, puntualizó el mismo sitio de Internet.
La farsa fue reproducida en Santiago por diarios fieles a la dictadura como El Mercurio, La Segunda, La Tercera, Las Ultimas Noticias y los canales de televisión, informó a fines de junio último el periódico chileno La Nación.
Esos medios afirmaron en junio de 1975 que el MIR preparaba ataques desde territorio argentino y reprodujeron la versión de los "enfrentamientos" internos en la izquierda, así como otras que hablaban de supuestos "combates" con militares de Argentina.
El 16 de julio de 1975, Las Ultimas Noticias tituló "Sangrienta vendetta interna hay en el MIR" y agregó que "desaparecidos en Chile resucitan en Argentina, pero ahora son ultimados por sus propios compañeros".
El 24 del mismo mes, La Segunda tituló "Exterminados como ratones" y agregó: "Gigantesco operativo militar en Argentina: Exterminan como ratas a miristas".
Por su participación en los delitos cometidos en el contexto del Plan Colombo fueron ya procesados 11 militares chilenos, entre ellos los generales retirados Manuel Contreras, que era jefe de la DINA, y César Manríquez, subsecretario de Guerra de la dictadura.
Antes de dar a conocer hoy su decisión, la Corte de apelaciones santiaguina escuchó durante más de una hora los alegatos de las partes para resolver el desafuero.
El abogado querellante, Hernán Quezada, se mostró complacido con el dictamen y restó importancia al margen estrecho de la votación.
"Que sea estrecha la votación no tiene ninguna importancia, lo fundamental es que sea acogido el desafuero que solicitó la parte querellante. Eso nos tiene muy conformes y esperamos que si es apelada esta resolución en su momento, la Corte Suprema sin lugar a dudas deberá confirmarla", sostuvo.
Por su parte, el defensor de Pinochet, Pablo Grez, esgrimió que la resolución no se basó sobre sospechas fundadas.
"Se trata más bien de un recurso de carácter mediático destinado, como ha sido tradicional, a perseguir implacablemente al general Pinochet y al régimen que él encabezó", afirmó.
|
| |
|