El insomnio es más peligroso de lo que se pensaba
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Dos estudios revelaron que las personas que no pueden conciliar el sueño son más propensas a ingresar en un estado de depresión
Dos estudios publicados en “Journal of Behavioral Sleep Medicine” confirmaron que el insomnio es un antecedente de la depresión.
Desde hace años, los investigadores saben que el insomnio y la depresión son dos condiciones estrechamente ligadas. Pero se suponía que el insomnio era un síntoma que mostraba la presencia de un estado depresivo.
Sin embargo, un dato de la realidad parece contradecir esta teoría: una importante cantidad de fármacos logra que los pacientes depresivos mejoren su situación mental con relación a la depresión. Pero dicha farmacología no mejora la falta de buen sueño.
Ante este fenómeno, el doctor Michael Perlis, Director del Laboratorio de Sueño y de Neurofisiología de la Universidad de Rochester comenzó una serie de estudios que permitieron demostrar que el insomnio prolonga los primeros "brotes" de tristeza, falta de esperanza y falta de interés en la vida que caracteriza los primeros estadíos de una severa depresión.
Los datos se relevaron tras seguir la salud mental y las condiciones de sueño de 1800 personas, de más de 65 años, catalogadas como depresivas.
Perlis logró confirmar que el insomnio recurrente hace que los pacientes depresivos tengan mayores dificultades para recuperarse. Según sus cálculos, los pacientes deprimidos, que además sufren de insomnio, tienen 11 veces más probabilidades de seguir deprimidos a los 6 meses, que quienes duermen bien. Y esta probabilidad aumentaba a 17 veces, en el plazo de un año.
Por otra parte, el especialista sostiene que "estos hallazgos son significativos porque implican que tratar el insomnio en los deprimidos usualmente debería mejorar y acelerar las probabilidades de una recuperación del paciente".
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