Enfermedades bacterianas amenazan a los supervivientes del Katrina
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Cinco personas murieron por enfermedades causadas por bacterias incubadas en las aguas que cubren Nueva Orleans desde el paso del huracán Katrina, sumando una nueva preocupación a los supervivientes y servicios sanitarios. Sin embargo, éstos minimizaron el riesgo de una epidemia.
Las cinco personas murieron por 'vibrio vulnificus', "una bacteria que se mete en el cuerpo a través de un corte, un rasguño o una herida, al hacer contacto con el agua", informó Tom Skinner, portavoz del Centro de Prevención de Enfermedades (CDC). Uno de los casos se dio en Texas y el resto en Misisipi, todos ellos esta semana. El agua que anega Nueva Orleans y sus alrededores está contaminada y se debe evitar cualquier contacto con ella.
"Los niveles de bacterias 'escherichia coli' y bacterias coliformes son muy superiores a los niveles recomendados por la EPA (organismo estadounidense de protección del medio ambiente) para el contacto", dijo el administrador de la EPA, Stephen Johnson. Las autoridades dicen que podría llevar cerca de tres meses drenar la ciudad y Ray Nagin, alcalde de Nueva Orleans, advirtió al país de que debe prepararse para imágenes impactantes cuando quede totalmente al descubierto el horripilante costo humano causado por Katrina.
La Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA) ya envió unas 25.000 bolsas para cadáveres a Nueva Orleans, según un responsable de los servicios de Salud de Luisiana. Nagin autorizó este miércoles a la policía a forzar la salida de aquellos residentes que se resistan a dejar la ciudad pese a las advertencias sobre serios riesgos sanitarios.
El presidente estadounidense, George W. Bush (izq), junto al secretario de Estado Donald Rumsfeld.
©AFP - Mandel NganLa negativa de esos residentes complica a las autoridades, que no quieren ser vistos maltratando gente que ya ha pasado por una prolongada situación de terribles privaciones desde el impacto de Katrina el 29 de agosto. Al menos 235.000 personas evacuadas permanecen aún albergados en refugios de 18 Estados, de las cuales 124.498 fueron recibidas en Texas provenientes en su mayoría de Luisiana, informó la FEMA.
Hubo signos de progreso en Nueva Orleans, incluyendo un pequeño pero notorio descenso en el nivel de las aguas, tras los esfuerzos de los ingenieros del Ejército que lograron poner en funcionamiento algunas bombas tras cerrar una grieta en un dique. También la llegada masiva de tropas y policías logró controlar la ola de violencia y saqueos que se desató tras la tragedia. En medio del trauma y la miseria, Nagin habló de que "rayos de luz" volvían a la ciudad, que vuelve a mostrar signos de vida.
Convoyes de camiones con suministros, ambulancias, autobuses y carros blindados produjeron el primer embotellamiento en la ciudad desde el azote de Katrina. Unas pocas luces suburbanas daban algo de iluminación y al menos una farmacia y varias estaciones de servicio lograron abrir sus puertas. Por su parte, el presidente George Bush pidió al Congreso otros 51.800 millones de dólares en fondos de emergencia para cubrir los costos por la catástrofe.
En Washington, el senador republicano por Misisipi, Thad Cochran, presidente del comité presupuestario, dijo que las operaciones de rescate cuestan 1.000 millones de dólares diarios. Katrina podría costar entre "el 0,5 y el 1%" de crecimiento a la economía de EEUU para fin de año, así como una reducción de 400.000 empleos, estimó la Oficina de Presupuesto del Congreso.
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